El dolor de talón es una molestia bastante frecuente. Puede aparecer después de caminar mucho, pasar varias horas de pie, empezar a correr o simplemente aumentar nuestra actividad física de forma repentina.
Aunque puede tener diferentes causas, en muchos casos está relacionado con una sobrecarga de los tejidos del pie.
¿Por qué puede doler el talón?
Una de las causas más habituales es la fascitis plantar, que suele provocar dolor en la parte inferior del talón. Muchas personas notan especialmente las molestias durante los primeros pasos al levantarse por la mañana o después de estar un rato sentadas.
Otra posibilidad es una sobrecarga del pie, especialmente si recientemente has aumentado mucho el tiempo que caminas, corres o entrenas.
También puede existir dolor relacionado con el tendón de Aquiles, normalmente en la parte posterior del talón. Es bastante frecuente en personas que corren, saltan o practican deportes con cambios de ritmo.
¿Debo dejar de caminar?
No necesariamente.
En la mayoría de los casos, no hace falta dejar de moverse por completo. Puede ser más útil reducir temporalmente la cantidad de actividad que provoca molestias y volver a aumentarla poco a poco.
Por ejemplo, si caminar una hora te produce mucho dolor, puedes probar con caminatas más cortas y frecuentes.
¿Qué puedo hacer?
Algunas medidas que pueden ayudarte son:
- Reducir durante unos días las actividades que aumentan mucho el dolor.
- Utilizar un calzado cómodo.
- Mantener el movimiento dentro de lo tolerable.
- Recuperar progresivamente la fuerza del pie y la pantorrilla.
- Aumentar poco a poco la cantidad de ejercicio o caminata.
El frío puede proporcionar alivio temporal después de una actividad que haya aumentado las molestias, aunque no sustituye al proceso de recuperación.
¿Cuándo debería consultar?
Si el dolor dura varias semanas, empeora, te impide caminar con normalidad o aparece después de un golpe importante, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
Un fisioterapeuta puede valorar el pie, el tobillo, la fuerza, la movilidad y las actividades que realizas para intentar identificar qué puede estar provocando las molestias.
En resumen
El dolor de talón no siempre significa que exista una lesión importante. Muchas veces aparece cuando la carga que recibe el pie supera temporalmente su capacidad de adaptación.
Reducir la carga cuando sea necesario y recuperarla progresivamente suele ser más útil que dejar de moverse por completo.
Mercedes Romero Martín
Fisioterapeuta 10210
