Según la IFOMT (Federación Internacional de Terapia Manual Ortopédica), la Terapia Manual, es un campo especial de la Fisioterapia, para el tratamiento de los problemas neuro-músculo-esqueléticos. Basándose en el Razonamiento Clínico se aplican estrategias de tratamiento muy especializadas que incluyen técnicas manuales y ejercicios terapéuticos.

Y hablando de Terapia Manual, un pequeño apunte sobre el Concepto Maitland de Terapia Manual, ampliamente conocido en gran parte del mundo, y por gran parte de Fisioterapeutas, y que parece que ya asoma algo más en el nuestro. El Concepto Maitland, enfatiza en una forma específica de pensar, una forma de valoración y constante evaluación, saber cómo, cuándo y porqué se aplica una técnica, y adaptarla a la situación individual del paciente, a su clínica, que para nosotros como terapeutas (físicos) debe ser la guía de nuestros tratamientos.

LOS 21 MANDAMIENTOS DEL RAZONAMIENTO CLÍNICO EN FISIOTERAPIA

Agradecemos al compañero Eduardo Fondevila, fisioterapeuta y autor del blog Pensamiento Crítico en Fisioterapia, que publicará en Twiter este excelente apunte y reflexión sobre el razonamiento clínico en Fisioterapia. Esta buena labor hace de la fisioterapia una profesión con cada vez más rigor y lo que es más importante, con más pilares.

El razonamiento clínico en fisioterapia debe estar basado en:

  • Una mente abierta, sin asumir nada de forma previa.
  • No deformar los hechos para que encajen en mi teoría favorita.
  • Ser metódico, ordenado y estructurado.
  • Buscar qué información es relevante con el problema de mi paciente, no la que satisfaga mi teoría.
  • Reevaluación sistemática después de cada una de mis intervenciones y hacerlo con la demostración funcional.
  • No ser juicioso – Basar todas mis decisiones clínicas en evidencia clínica substanciada.
  • Si suena como un pato, hace cuack como un pato y tiene plumas como un pato, probablemente sea un pato.
  • Ser lógico. Plantear inferencias razonables de manera jerárquica.
  • Correlación anatómica no implica, necesaria ni suficientemente, causalidad.
  • El proceso debe estar centrado en el paciente. No en el ego del fisioterapeuta.
  • Apoyarse en la mejor evidencia científica externa disponible. Apoyarse en mi mejor evidencia clínica coherente.
  • Entrenar la metacognición: la cognición que ilumina críticamente nuestro proceso de razonamiento.
  • La Fisioterapia es, sobre todas las cosas, una estrategia de comunicación con mi paciente.
  • Preguntar al paciente qué expectativas tiene. Adecuar, si procede, nuestras expectativas a las suyas.
  • Cuando se pierde el control en la exploración-tratamiento: parar y volver a empezar.
  • Lo relevante no es cuánta teoría sé, sino cuanta soy capaz de relacionar claramente con el problema principal de mi paciente.
  • Cuanta más teoría sepa, más probabilidades tendré de “unir los puntos” con la matriz clínica.
  • El conocimiento teórico es fundamental. Pero impera la clínica de cada paciente en cada momento.
  • Tissue is the issue” y a la vez “tissue is not the issue“: Relevancia la marca mi paciente.
  • Siempre el tejido, nunca olvidar el SNC. Siempre el SNC, nunca olvidar el tejido.
  • Movimiento y Función, movimiento y función, movimiento y función, movimiento y función, movimiento y función.